Predestinación y gracias actuales.
La predestinación y gracias actuales con libertad para aceptar o
rechazar a Dios, se entienden con la Biblia y lo básico de San Agustín, Santo
Tomás y otros grandes santos. No podemos salvarnos por nosotros mismos sin la
gracia (o ayuda) de Dios. Libremente podemos pecar rechazando las gracias
suficientes que Dios da a todos. Él también da gracias eficaces infalibles,
porque en su plan salvífico somos movidos a realizar libremente algunos actos
buenos, todos los pecadores, hasta los más malvados.
Dios es justo y condena, desde la eternidad y luego de su previsión de pecados, eternamente a los malvados por sus propias culpas.
Es Misericordioso y a otros, con la gracia de la perseverancia final, los elige- antes de su previsión de méritos y grados de santidad- para la gloria eterna luego de que cumplan penas de purificación.
Dios es justo y condena, desde la eternidad y luego de su previsión de pecados, eternamente a los malvados por sus propias culpas.
Es Misericordioso y a otros, con la gracia de la perseverancia final, los elige- antes de su previsión de méritos y grados de santidad- para la gloria eterna luego de que cumplan penas de purificación.
La gracia suficiente 'se puede
rechazar' en sentido dividido, y también se 'rechaza de hecho' en sentido
compuesto. La gracia eficaz (infalible) se 'puede rechazar' en sentido dividido
pero 'no se rechaza de hecho' en sentido compuesto.
Ver también Predestinación de los No Condenados